Mercado global del lujo se apronta a superar el billón de euros este año

Alta costura, autos de carrera, hoteles 5 estrellas, vinos con años de reserva, obras de arte, antigüedades, diseños innovadores, jets y yates, son algunos de los artículos que forman parte del mercado mundial del lujo. Sin importar lo reducido de su público, el sector sigue creciendo año tras año y en 2015 volvería a dar muestras de su fortaleza, con un crecimiento de 14% en ventas, superando por primera vez el billón (millón de millón) de euros (US$1,082 billones), de acuerdo a las estimaciones de la consultora Bain & Company.

El avance es contundente, considerando que en un momento de debilidad económica global, ninguna de las áreas de la industria experimentará una contracción. Con ingresos de €$40.000 millones, un 19% más en relación a lo obtenido el año pasado, el arte se convertirá en el sector de mayor crecimiento. Le sigue la hotelería de lujo, con ventas 17% superiores a las del año pasado, hasta los €$176.000.

Los autos de lujo, la rama con mayores ventas en este mercado, también conseguirá un importante incremento, con un alza de 15% gracias a ingresos de €$405.000 millones. En tanto, el lujo personal llegará a los €$253.000 millones, un aumento anual de 13%.

"El mercado ha presentado un crecimiento constante de un 5% año a año, el cual ha sido impulsado principalmente por los autos de lujo, hotelería de lujo, y las bellas artes. Esta expansión ha sido favorecida por las fluctuaciones monetarias que han ocurrido alrededor de todo el globo, impulsando diferencias de precios bastante positivas para los consumidores del sector", señaló a PULSO Marcial Rapela, socia de Bain & Company en Chile.

En el caso del arte de lujo, ya venía registrando un crecimiento anual de 9% desde 2013. De acuerdo a las tendencias de 2014, lo más atractivo para los compradores y coleccionistas es el arte de post guerra y contemporáneo, con incrementos de entre 30% y 35% en sus ventas.

Los autos de lujo también han tenido un crecimiento constante y sólido, de entre 6% y 15% en los últimos tres años. Según cifras del ejercicio pasado, hay un incremento de 84,7% en los vehículos de lujo catalogados como "accesibles", de 13,1% en los "aspiracionales" y de 2,2% en los de "lujo absoluto".

Según Rapela, "los chinos tienen un papel fundamental en el crecimiento del mercado del lujo en todo el mundo", de hecho en el sector del lujo personal representan al 31% de los consumidores, seguidos por los estadounidenses, con 24% y por los europeos, con 18%.

Pese al liderazgo de los asiáticos, el lugar donde se realizan más compras es en América, con un 34%, y en el viejo continente, con un 33%, donde los chinos pueden comprar sin impuestos y con un euro debilitado.

Por categoría, lo que más crece es la venta de accesorios, con un 30% de incremento, seguido por vestuario, con un alza de 24%.

Los que han tenido menos éxito en los últimos años son los yates, bien insigne de la industria del lujo, que se encuentra estancado con un crecimiento anual de 2%, en torno a los €$7.000 millones, debido a los tipos de cambios constantes, argumenta Rapela.

Sin embargo, de acuerdo al estudio de Bain & Company, en el sector hay algunas tendencias en aumento, como las solicitudes de productos a la medida de China y el Reino Unido y la creciente demanda en el segmento de los yates de expedición.

Otros grandes registran mejores cifras, como el de los jets privados, con una expansión de 14% en 2015 hasta los €$21.000 millones, o los cruceros, que avanzarían 16% este año con ventas de €$2.000 millones.

Pese al buen estado de la industria, enfrentan desafíos de cara al futuro. "Las marcas de lujo deben enfrentar una serie de temas difíciles como el replanteamiento de su huella de carbono y el rol de sus tiendas en un mundo de creciente digitalización, encontrando la manera de cautivar a los clientes locales, como también a las masas y los turistas", señala Rapela.

Asegura, además, que una de las tareas complejas que tendrán que encarar en el largo plazo es "reconstruir la credibilidad y confianza de los consumidores, revisando sus métodos relacionados a los ajustes de precios, en vez de beneficiarse de las fluctuaciones del mercado".