Karen Harris: “Lo que está teniendo un enorme impacto en las empresas es el exceso de capital”

Entrevista Con La Directora De Macro Trends De Bain & Company

Karen Harris: “Lo que está teniendo un enorme impacto en las empresas es el exceso de capital”    

—La experta advierte que un entorno en que hay más activos financieros y menos crecimiento implica menos rentabilidad, lo cual se traduce en un gran peligro y la creación de burbujas de activos.  

Paula Namur Y.          

La expansión del sector financiero ha representado una parte cada vez mayor del crecimiento económico mundial. Y esta construcción de capital financiero, de décadas, ha enmascarado el hecho de que el crecimiento económico real se ha desacelerado, destaca un informe de Bain & Company. Karen Harris, una de las autoras del informe, y directora global de Macro Trends de la consultora Bain & Company, asegura que las principales preocupaciones para las empresas hoy son la búsqueda de un nuevo referente de crecimiento, como fue China, y el exceso de capital.

De acuerdo con el informe, a 2020 un total de US$27 billones (millones de millones) de crecimiento en PIB global apoyará a un incremento de US$300 billones en activos financieros totales. La economista estadounidense estuvo en Chile, Brasil y Argentina, visitando a clientes.

¿Cuáles son las principales preocupaciones de sus clientes?

—Globalmente muchos de nuestros clientes están lidiando con el hecho de que nos estamos moviendo hacia un periodo de mucha más volatilidad en términos de crecimiento económico, estabilidad de los negocios, en comparación con la que los ejecutivos crecieron.

La mayoría creció en la época de la Gran Moderación, entonces el crecimiento era estable, los únicos cambios que había eran positivos como el gran crecimiento de la economía de China, la eurozona estaba recién comenzando y las perspectivas eran muy fuertes. Todo eso llegó a un colapso abrupto con la crisis financiera global y cosas como las acciones de los gobiernos y todos los factores que envuelven a los negocios se volvieron más difíciles de lo que eran.

En términos económicos, ¿cuáles son los principales temores para las empresas?

—Lo primero es la búsqueda por la nueva historia de crecimiento. Durante una década, muchas compañías vieron a China como la gran historia de crecimiento. Por supuesto, acá en Sudamérica, exportadores de commodities a China, como Brasil, Chile, han crecido gracias a estas exportaciones. Y China ha absorbido gran parte de esas exportaciones de commodities. Incluso cuando Estados Unidos y Europa tuvieron sus crisis, había una percepción de que China continuaría a medida que cientos de millones de personas migraban del campo a la ciudad. Esa fue una ilusión a partir del gran paquete de ayuda durante la crisis. Se pensaba que ellos serían la historia mágica. Pero ahora esto ha cambiado y no hay una sola historia de éxito.

Si hubiera una historia positiva, esa es Estados Unidos, que está creciendo y hay muy buenas perspectivas para su desempeño en los próximos años, por razones fundamentales: la economía se está recuperando, la demografía está cambiando, con los millennials, nacidos después de los 80, los precios de los combustibles se están reduciendo. Algunos hablan de India, otros de Japón, pero este último está pasando por muchos desafíos. Pero ahora no hay un solo país que cuente una historia de éxito. Ese es el tema del que todas las empresas están preocupadas

 ¿Qué otras preocupaciones destacan?

—Del tema que no está hablando, pero que está teniendo un enorme impacto sobre las empresas es el exceso de capital. Es un fenómeno de hace muchas décadas, construido con activos financieros en todo el mundo. Aunque se ha puesto mucha atención a través de lo que ha pasado con los principales bancos centrales tras la crisis, el Banco de Japón, la Reserva Federal estadounidense, el Banco de Inglaterra, la realidad es que esta construcción de capital ha ocurrido durante un período de 30 años, y no se está yendo. Y mientras el crecimiento real se ha desacelerado, el capital continúa creciendo a un nivel mucho mayor, lo cual significa que la cantidad de capital financiando cada dólar de crecimiento real ha subido.

¿Qué significa esto?

—Más activos financieros, y menos crecimiento es menos rentabilidad.

Y un entorno de menor rentabilidad es uno en que los inversionistas y las empresas están buscando rendimiento donde sea que lo encuentren y es un entorno que crea un gran peligro y la realidad de burbujas de activos. Y hemos visto esto por ejemplo en el mercado del petróleo, donde hay mucha volatilidad de los precios. Es un fenómeno que se construye en el tiempo y la amplificación de la volatilidad de los precios vino de los inversionistas financieros. Eso está impactando particularmente a los commodities en todo el mundo.

¿Cuál será el impacto de la caída de los precios? ¿Lo han medido?

—No hemos medido el impacto. Pero el impacto dependerá de cuánto se hayan preparado los países. En Brasil, por ejemplo no hubo gran inversión en infraestructura en el momento de auge y eso podría estar creando desafíos ahora. La semana pasada estuve en Brasil y me preguntaron si los brasileños están siendo demasiado pesimistas.

Yo dije que en el largo plazo, Brasil tiene muchos activos, y un ejemplo que les di es que hubo una protesta donde participó un millón de personas en Sao Paulo y ni siquiera dejaron basura. En cambio, si hay cien fanáticos de fútbol en Londres, habrían dejado un desastre mayor. Incluso el tema del escándalo de corrupción de Petrobras. No voy a decir que es positivo.

Pero cuando se ve este debate abierto y la aplicación de la ley, esa es una señal positiva para la estabilidad de un país. Pero, la gente sigue necesitando comprar bienes básicos y otras cosas, entonces se puede ser optimista sobre el futuro. Siempre se necesita un balance entre ambas cosas. A propósito del escándalo de corrupción en Brasil.

¿Cuán importantes serán estos escándalos de corrupción que se han visto en distintas partes de Sudamérica, como Brasil, Perú, Chile, etc?

—No puedo hablar específicamente de esos temas, pero a nivel mundial, mientras más transparencia haya sobre la corrupción y más castigo haya para los responsables, incluso personas de alto nivel, habrá más confianza de los inversionistas.

A nadie la gusta tener escándalos. En EEUU tenemos todo el tiempo. Relativamente hablando, toda la discusión en torno a Petrobras, es probablemente positiva. Acá en Chile hemos tenido un escándalo por financiamiento de campañas políticas.

¿Cómo se recupera la confianza después de casos así?

Todo escándalo es una oportunidad de hacer cambios.

La crisis financiera mostró una serie de problemas, como la gente que mentía en las postulaciones a créditos hipotecarios, firmas falsas. Se restaura la confianza usando las crisis como una oportunidad para cambiar, ya sea en Chile o Brasil.