Relojes de lujo

El competitivo mundo de la relojería ha encontrado en el mercado femenino, el deportivo y la alta joyería las fuentes ce su nuevo y sorprendente crecimiento. Mientras tanto, los relojes de hombre siguen siendo una fascinación.
Por: Manuel Santelices       

Como en todo lo demás, en el mundo de los relojes de lujo, Instagram es la aplicación favorita. Cuando Chopard posteó hace unos días una exquisita fotografía de un reloj de zafiros rosados y diamantes acompañado de los tentadores hashtags #Hautebaillerie y #-ChopardDiamonds, 5.107 admiradores le dieron de inmediato su "like" y el magnífico accesorio obtuvo más de cien comentarios. "Básicamente, uno puede llegar al mundo en un clic", explicó recientemente Caroline Scheufele, directora artística y copresidenta de la marca a The New York Times. "Podemos comunicarnos mucho más rápido con nuestros clientes, que regresan a nuestra maison año tras año".

Montblanc, otra marca de lujo con una activa presencia en la aplicación, usa el contacto con sus seguidores para reevaluar constantemente su diseño. "Nos da la posibilidad de estar mucho más tono con nuestra audiencia, en vez de tratar de adivinar cuáles son sus percepciones, expectativas y aspiraciones", señaló Zaim Kama director creativo de la marca, al mismo periódico.

En el mundo de la relojería, no hay tiempo que perder. Evento como BaselWorld, la feria de relojería más grande y prestigiosa de Europa —que tendrá su nueva versión entre el 17 y 24 de marzo próximo en Suiza— o el Salón Internacional de la Haute Horlogerie e Ginebra, son el punto de partida para conocer lo último en diseño tecnología, una reunión de expertos creadores, distribuidores, dealer y editores especializados que durante largo tiempo se sintió como un exclusivo y cerrado club. Esa no es la realidad de 2016.

Igual como ha sucedido con otros enrarecidos universos, como el de la alta costura o la belleza, la relojería de lujo, aunque sigue siendo asequible solo para algunos, se ha vuelto sorprendentemente democrática en su talento para producir fascinación y deseo. Marcas como Longines, Tag Heuer, Jaeger LeCoultre Girard Perregaux son ahora ampliamente conocidas, una nueva generación de clientes y consumidores ha hecho que la industria de la relojería de lujo adquiera pronto un enorme dinamismo. De acuerdo a un estudio de Bain & Company publicado el año pasado, el mercado para este tipo de accesorios aumentó en un 7 por ciento con relación al año anterior, con especial énfasis en dos áreas: el smartwatch de lujo y la clientela femenina. Tag Heuer, por ejemplo, acaba de presentar su pieza AndroidWear, y Hermés creó el año pasado una muy exitosa colaboración con Apple, el Hermés Iwatch, cuyo diseño incluye las tres esferas más icónicas de la marca francesa, "Clipper", "Cape Cod" y "Espace".

PARA ELLAS

La relojería femenina de lujo, por su parte, parece más activa que nunca. Según un informe de Business of Fashion, ese segmento del mercado ha crecido en un 60 por ciento en la última década, alcanzando la estratosférica cifra de más de 10 mil millones de dólares en transacciones en 2015. Omega, Rolex y Jaeger-LeCoultre, por nombrar solo algunas, tienen o están preparando nuevas colecciones dedicadas específicamente a la mujer. En parte, según analistas citados en el informe de BOF, esto se debe a la fortaleza del mercado de la joyería, un segmento mayoritariamente femenino Eso explica también el enorme éxito del reloj J12 de Chanel, el único reloj de una casa de modas en llegar al "top lo" de la prestigiosa lista de Chronolitycs en el segundo semestre de 2015.

A fines de 2014, Bvlgari, otra marca de joyería con un importante pie en la relojería, presentó su pieza Gemma, un espectacular reloj de mujer que combina los dos elementos básicos que debe satisfacer para su exigente clientela: tecnología avanzada y espectacular diseño. El reloj está fabricado con 559 diamantes, 76 amatistas, turmalinas y brillantes en tonos lavanda y mandarina, además de 41 madre perlas negras. Cada Gemma requiere más de 2 mil horas de trabajo en el atelier de Bvlgari en Roma, y su precio es "upon request"; es decir, no publicado. Los modelos masculinos y deportivos de la marca —relativamente más asequibles— como el Bvlgari Diagono Scuba, son también enormemente exitosos, algo que se repite en los relojes para hombres de marcas como IWC, Tudor o Breitling, que han diversificado aún más esta área del mercado con piezas especialmente resistentes al agua, perfectos para veleristas, surfistas o buceadores. Cuando se tratan de relojes es lujo a profundidad.